Resistí lo que pude. Desde el 2006 estoy en La Coctelera. Pero algo se cortó de pronto en la comunicación. Pasan los meses y aún no se ha restablecido aquella coctelera activa y en permanente cambio. De todos modos, me voy con algunos fabulosos amigos  y es por eso que te dejo también a vos, barman, un gran abrazo.

Desde ahora aquí está el diario de una mitomana con el temita  este de Olga Zubarry.