-Por enésima vez, cuál es el motor que mueve todas las cosas pero que a la vez no necesita ser movidooooo? Conteste,chiquita Drooker…
-Mmm… mamá?
- (Dios mío)… A ver, María, usted…
-El rastrojero de mi papá…. Mueve los salamines(*), el queso de cabra, los huevos de granja eeeeh… qué más…
-No, querida, es su padre el que mueve el rastrojero…
-Ji ji no, profe, lo movemos mis vecinos y yo hasta la esquina y lo largamos por la bajada y…
-Basta…
-… entonces arranca solito..
-Basta, basta ya, dije basta!!. Gorrochategui, su turno.
-Debe ser mi mamá… cuando me mira fijo para que lave los platos… se queda dura.
-Sí, es verdad, es verdad, la mira a la negri como una estatua…. yo la vi!
-Ay, sí, martis, tenés razón, y la negra se mueve todita!
Nunca más Manuela Reales, la profesora de filosofía de 4 año de aquel secundario tan poco aristotélico, volvió a tocar el tema. Es decir, nunca más volvió.
Dicen que se fue a París, un poquito caminando y otro poquitito a pie. Quizás porque no necesitaba buscar más respuestas. Ya todas sabíamos quién era el motor inmóvil.
Entonces, miramos con otros ojos a la mamá de la negra. Y con los mismos de siempre a mamá.
-Decime una cosa, qué le pasó a la profesora de filosofía que se fue a París como una loca y está en la miseria y se fue lo mismo?
-Y… lo que pasa es que descubrimos quién era el motor inmóvil muy rápido y… ya no había más de que hablar… y aparte la profe era de Pehuajó... y
-Inmovil vas a dejar a tu madre con tanta malasangre. Y dejá de mentir. Pero qué le habrán hecho, quééé´?!?!?. A mi no me vas a manejar, me entendiste? Y movete de una buena vez que llegas tarde al colegio. Burra!
Y me moví. Y como ella no se movió también miramos con otros ojos a mamá.
(*) NOTA DE LA ABUELA
Qué recuerdos! Los salamines del papá de María! Recuerdo cuando lo empujábamos por la bajada para que arrancara y don Frentidorzo no alcanzó a subirse, y el rastrojero se fue calle abajo y chocó contra el carro del verdulero. María creía que los salames destrozados eran su papá. Tardamos horas en convencerla de que no nos estábamos comiendo al hombre.

Mi nombre es Marta Drooker. Y nunca miro de frente. Lo mejor pasa por los costados y no quiero perdérmelo. Durante buena parte de mi vida sólo comí papas fritas y helado y no me morí. Escucho voces y veo cosas extrañas. Salvo cuando estoy sola. Nunca me despierto a la misma hora ni en el mismo día. Y trato, en lo posible, de no decir la verdad. Este planeta me cansa por lo que trato de dormir en todo momento. Tengo problemas con los humanos. Ninguno con las vacas. Por eso no me las como. Y, si bien, adoro a mi abuela, a veces la mataría. Tengo un blog para acordarme de que todavía sigo aquí. Aunque no parezca.








roc y filo
27 sep 2011 | 05:42 PM
ja ja imaginate a quienes vamos a leerle esto! Suerte con tu nuevo arbol, argentina loca
diariodeunamitomana
29 sep 2011 | 01:45 PM
me lo imagino. pobres chicos! Hasta ahora vamos bien con los aromitos. Porque no es uno, son tres.
Marcela Suazo Toro
30 sep 2011 | 09:10 AM
Ahhhh, la vida de resucitar a un muerto. Mi madre murio en marzo, pero de muchas maneras, la sigo mirando con los mismos ojos cada dia. El motor inmovil de una familia completa y mucho mas.
La pretencion de ser quienes somos, a veces nos hace creer que somos mucho mas. Sin embargo, esta la realidad y la belleza y la puta honestidad.
Me gusta tu blog y tenias que ser Argentina!!!! Por que las Argentinas escriben tan bien y las chilenas tan poco? No lo se, la cultura, las razones de tratar de cubrir todos los agujeros, la poca poesia que le damos a la vida, creo yo.
Pero estas tu para recordarme mi propio motor. Las letras, las letras, muchas letras.
Gracias por tu comentario y gracias por linkear sin saber por que. Un abrazo en la distancia y aguantate, mira que voy de vuelta.
Afectuosamente,
Marcela.
PD. y si, tu comentario salio en mi blog!!
diariodeunamitomana
30 sep 2011 | 01:36 PM
queridamarcela: no es por devolverte cumplidos pero que justo vos digas que las argentinas escriben tan bien y las chilenas tan poco me parece que es mas un gesto de buena vecindad que un dato cierto. Manejás la ironía y hasta cierto sesgo paródico en tus textos que me atraparon. Por suerte, luego reconoces que tenés tu propio motor, las letras. _En fin, se me hace que nada es porque sí y linkearte tampoco. Brindo por la vuelta! Un fuerte abrazo. Te dejo porque tengo que ir a comprarme la bikini. jaja