Siempre le tuve miedo a lo oriental. Sobre todo desde que mi tía July le regaló a mamá un cuadro tridimensional con motivos orientales que tenía un charco adentro con una flor de loto flotando.
Cuando mamá se enojaba, golpeaba con su puño derecho sobre la pared agitando a la flor de loto y el charco.
Mi pánico de sol naciente abarcó no sólo al cuadro sino a toda la comunidad oriental, incluyendo a don Sakura, el tintorero.
En aquella época todavía yo no sabía que el agua era un recurso no renovable y del otro lado del Puente Sarmiento se desató la pasión occidental.
-Má, se secó el cuadro.
-Có-mo-que-se-se-coooooó?¡?
-No tiene más el charco
-Si le hicieron algo les rompo el culo a patadas
Esta última frase me dejó pensando. Tres hermanas. Tres culos. Pero ella se refería a uno solo. Y teniendo en cuenta que la mayor estaba en la facultad y la menor rescatando los bichos canasto de la vieja medina, quedaba una sola posibilidad. Y un solo culo.
-Pero má, si yo no hice nada, che…
Ojo por ojo. Diente por diente. Mamá talión. Me rompés el cuadro, te rompo el culo. (*)
-Mirá… mirá, desaparecé de mi vista, mentirosa, porque te juro que te mato, culo-roto, te mato!!!!
Y desaparecí. Una cosa es ser un culo-roto andando por la vida y otra muy distinta es ser un culo-roto muerto.
Mientras lamía mis heridas en el gallinero, llegó mi hermana mayor.
-Pero cheee… Tanto lío por ese cuadro japonés.
Ja. Decíselo a mi culo argentino.
(*) NOTA DE LA ABUELA
Le rompés el culo, te rompo la maceta con tus cenizas. Tomá, talión!

Mi nombre es Marta Drooker. Y nunca miro de frente. Lo mejor pasa por los costados y no quiero perdérmelo. Durante buena parte de mi vida sólo comí papas fritas y helado y no me morí. Escucho voces y veo cosas extrañas. Salvo cuando estoy sola. Nunca me despierto a la misma hora ni en el mismo día. Y trato, en lo posible, de no decir la verdad. Este planeta me cansa por lo que trato de dormir en todo momento. Tengo problemas con los humanos. Ninguno con las vacas. Por eso no me las como. Y, si bien, adoro a mi abuela, a veces la mataría. Tengo un blog para acordarme de que todavía sigo aquí. Aunque no parezca.








Roc y Filo
15 sep 2011 | 06:06 PM
ja ja ja...este culo mexicano te saluda....!!! debo confesarte (soy filo) que mis padres me hicieron la circuncisión a los seis años. Deberíamos tú yo buscarle especialista a Roc. si se anima a las 38 años. je jeBien, marta, bien, parece que pasó la tempestad en este sitio.
Laura
15 sep 2011 | 06:58 PM
jaja! A ver si puedo dejar el comentario!
diariodeunamitomana
15 sep 2011 | 07:16 PM
amiguitosss!!!! lo vamos logrando entre todos, por tozudos. volvieron los comentarios a aparecer! Filo: vos decís que lo durmamos y cuando despierte se entere de la buena nueva...? chicos malos Laurita!!!!! bien, genia, entraste. _ahora enseñale a la gran Su y mi felicidad será completa.bssss
Irma Ofelia
18 sep 2011 | 08:29 AM
Jajajajajajaja... Me encanta como hablas y escribes, ando requete enferma de una infección en la barriga, por comer fuera ¬¬ y me siento como trapo viejo, pero me hiciste el día jajaja, gracias... Un abrazo
diariodeunamitomana
19 sep 2011 | 06:02 PM
Irma querida, gracias. La mayoría de mis ciber amigos son de México y los recontra quiero. Fijate que a los demás los descompongo, cosa muy diferente pasa con los mejicanos. tendré que irme a vivir allí?
elian
19 sep 2011 | 06:10 PM
estoy muy ofendida, marta droker. No soy mexicana, soy peruana y no me descompongo leyendote. todo lo contrario. Vendras a perú entonces¡!!
Irma Ofelia
19 sep 2011 | 08:06 PM
Si ¡Vente pa'cá! Aparte, yo soy norteña, de la frontera con EU y tenemos el sentido del humor bastante oscuro... :)
diariodeunamitomana
21 sep 2011 | 04:26 AM
elian, perdón!! son formas de decir. En realidad, en todo esto no existen las fronteras. Y también voy a ir a Perú, che, qué tanto!
diariodeunamitomana
21 sep 2011 | 04:29 AM
Ay, Elian, perdón! pero el sentido del humor negro del que habla Irma me tira mucho.
Honey
26 sep 2011 | 11:21 PM
Aichs, con lo pro-japo que soy yo!. Eso sí, a mi toda la vida mis tíos me martirizaban con eso de que tenía el culo roto. Hasta que un día vi salir a uno de ellos con una toallita de la ducha y me colgué de la toalla diciendo: "ves, ves, tú también tienes el culo roto!".
Besazos, mitómana querida!.
marta drooker
27 sep 2011 | 02:35 PM
ja ja ja,honey, qué descubrimiento. Realmente,lo del culo roto no tiene fronteras. ja, a nosotras conb eso de la globalización!! abrazo grande grande!