Yo no soy responsable de haber comido tanto brócoli en mi vida. Tampoco tengo nada que ver con el bombardeo del 55. Y menos con el retrasado estreno de Dr. Zhivago (*). De lo que sí me hago cargo es de lo que le hicimos a Alejandra Pizarnik.

-Llevala a tu hermana!!!... Nooooo, a la chiquita, noooo. A la otra.

La otra. Yo. La amante oculta. La prohibida. La no oficial. La hija del medio.

-Ufa, ma. Porqué tengo que llevar siempre a aquella…!

Aquella. La que no está cerca del que habla. La que no está cerca de a quién se habla. La más mía. La lejana. La hija equidistante.

Y me llevó. El raid cultural incluía estreno película Dr. Zhivago y luego lecturas de poemas de algún autor del momento.

Si yo era el objetivo, tuvieron buena puntería. Tanto la película como los poemas. Proyectiles que quedaron alojados en mi cuerpo. Y se los mostré a mis amigas. Aunque el impacto mezcló el orden de todas las cosas.

-Decía algo así como “Alejandra, Alejandra, debajo estoy yo Alejandra.”

-Y quién es Alejandra, martis

-No sé, mary, será una amiga.

-Nooo, es ella misma

-Pero qué va a ser, negra, si ella se llama Boris

-Y qué tal omar kayam

-No sé, no lo vi. Sí vi a Omar Shariff.

-Leyó algo?

-No, se muere al final y casi se cae debajo del colectivo

-Ah! Entonces es el que está debajo de Alejandra.

-Nooo... El está debajo  de Julie Christie.

-Pero qué brutas. Es ella. Es ella la que está debajo. La Pizarnik nos reveló una tristísima hermana mayor.

-Ah! La Boris Pizarnik… pero entonces quién es Alejandra.

-Ese es Pasternak, taradas

Dicho lo cual mi hermana mayor se fue a continuar con su duelo. Era un 29 de setiembre de 1972. Tres días antes, Alejandra se había impactado a sí misma. Y mi hermana descubría las dos cosas en un mismo día. Su poesía y su muerte.

Por eso nos callamos. No entendíamos bien lo que sucedía. Pero sabíamos que sucedía algo grande, y que iba muy por arriba de nosotras.

Alejandra, Alejandra, debajo estábamos nosotras, Alejandra.


(*) NOTA DE LA ABUELA

El estreno no se retrasó. Ustedes se retrasaron seis años hasta verla. Larga vida a Julie Christie!!