-Vos seguí así! Seguí así y te quedás sin viaje de estudios.
La frase tenía el rigor de todas las frases de mamá. Rigor mortis.
Pero "seguí así" y no fui al viaje de estudios.
Me pasé el verano preparando Matemáticas con una profesora particular, preconciliar y ajena a la guerra de guerrillas. La mujer vivía al final de lo conocido, en un lugar poco razonable, allí donde se terminan las vías y ya no se puede huir. En un permanente aquí. Vivía sin salida, rodeada de una niebla con la densidad del poliéster.
Todos los días de aquel largo y cálido enero, tomaba el tren de las ocho rumbo a las antípodas y regresaba en el de las once. A esa hora, siempre viajaba conmigo una mujer con un rostro plagado de hipotecas, moratorias y juegos de azar. En cada ocasión, ella comía una manzana sin preocuparse por Fidel o Las Salinas. Y yo la observaba pensando en Cuba, en mamá, y en la distancia entre ambas.
- ¿Una manzana?
- ¿Eh?
- Te pregunto si querés una manzana, estás pálida.
Acepto la manzana. La muerdo. Me estoy comiendo la revolución, pienso. Peor. Me estoy comiendo a un obrero. (1)
En ese preciso instante y como estamos pasando por una zona rural, un comando del ERP detiene el tren y nos hablan de la reforma agraria. Un grupo parapolicial se enfrenta a tiros con los del ERP apenas éstos bajan. Cuando retomamos la marcha, continuamos comiendo nuestras manzanas hasta llegar a mi estación.
Me bajo. Saludo a la mujer que continúa su viaje sin mirarme. Y veo a mi silueta irse con ella en el reflejo de la ventanilla.
Y me quedo justo ahí, como todos los días, en el preciso lugar donde comienza la ciudad y el camino a casa. Esperando la revolución. O una manzana.
NOTA DE LA ABUELA
(1) Pobrecita! Por mucho tiempo la perturbó aquel obrericidio. A ver, maestras del mundo! ¿Podrían dejar de usar manzanas como ejemplos didácticos, mecachendié?

Mi nombre es Marta Drooker. Y nunca miro de frente. Lo mejor pasa por los costados y no quiero perdérmelo. Durante buena parte de mi vida sólo comí papas fritas y helado y no me morí. Escucho voces y veo cosas extrañas. Salvo cuando estoy sola. Nunca me despierto a la misma hora ni en el mismo día. Y trato, en lo posible, de no decir la verdad. Este planeta me cansa por lo que trato de dormir en todo momento. Tengo problemas con los humanos. Ninguno con las vacas. Por eso no me las como. Y, si bien, adoro a mi abuela, a veces la mataría. Tengo un blog para acordarme de que todavía sigo aquí. Aunque no parezca.








Vade
19 may 2009 | 01:52 PM
Sólo tú podías montar una historia así: con manzanas. Ni Eva ni leches en vinagre.
En todo el tiempo que llevo leyéndote no ha habido una sóla vez en que no me arrancaras una sonrisa, eso, para mí es impagable.
Un gran abrazo amiga.
Abue: ¡Te sigo en la revolución anti-manzanas!
marta drooker
19 may 2009 | 11:44 PM
Es requetesabido que mi pétreo espíritu se conmueve con tus letras. Y eso, es requeteimpagable. Seguime, Vade! Hasta la victoria, siempre! O no.
Abuela elenita
19 may 2009 | 11:49 PM
Pero qué metereta que es mi nieta! La revolución anti-manzanas la hago yo y vade me sigue a mí! Y ya está ella, estómago resfriado, contestando por mí! Pero lo mismo la quiero así, invasora! Vamos las tres, qué tanto!
louloulabiche
20 may 2009 | 06:04 PM
Hay algo de irresistible en el ofrecimiento de una manzana, hay algo irresistible también en tu forma de contar la vida, tan dulcemente amarga, y me dejas siempre con una sonrisa pensativa, y viajera, en ese mundo tan lejos donde el Enero es verano y los trenes preludian tiroteos, en ese mundo tan cerca donde hay caras plagadas de hipotecas y donde como aquí esperamos con el mismo hambre una revolución o una manzana.
XXX
Vade
20 may 2009 | 08:55 PM
Abue...¿En vez de manzanas que usamos?¿Tortas?
Luisa
21 may 2009 | 08:58 AM
Hola marta?!...Manzanas,revolución,obreros?...me complicaste eh? Jajajaj.Sí que tus historias son únicas, a mí me encantan,me divierten....Un besito!
abuela elenita
21 may 2009 | 12:41 PM
Vade corazón: pero claroooo! Cómo no se me ocurrió! La revolución de las tortas! Tortas borrachas... tortas de café.... tortitas negras... ja! Flor de variedad! Besitos y anoto tu atinada sugerencia!
marta drooker
21 may 2009 | 12:49 PM
Lou amigo: corre sangre creativa por tus venas, hasta cuando dejas comentarios, no sólo en tu blog. Me dejaste pensando vos a mí: unidos por el mismo hambre, mal que le pese al océano, nos hermana la espera de una u otra cosa. Un fuerte abrazo.
Luisaya!: hermana peruana! aunque veo que dejaste el YA. qué pasó? A ver, contale a tu amiga argentina porqué dejaste la instantaneidad? Muchos besos y siempre siempre verte por aquí me da alegría a mí.
Vade luzqueiluminanuestromundonet: ojito con las causas comunes con la abu! No tiene tope! Aunque pensándolo bien, creo que eso es lo que le rescatas. En fin, cuidate porque esta vieja tiene siete vidas. No me digas que no te avisé!!!!
Vade
21 may 2009 | 01:38 PM
Abue...Sé que la idea te llena de malos pensamientos, pero te recomiendo que te lo tomes con calma. Las tortas de a poco, de a una en una para degustarlas como se debe.
Marta...Tu abue y yo hemos hecho buenas migas desde que nos conocemos, ya sabes somos de boca peligrosa, pero en el fondo somos dos soletes.
Luisa
1 jun 2009 | 12:23 AM
Holaaa...siempre visitandote,si no para ver tu último post,para dejarte un saludo...Sabes?..te escribo desde mi juguetito nuevo:mi ipod touch..es una belleza.U n beso!
diariodeunamitomana
1 jun 2009 | 09:52 PM
Vade: ya lo sé... ya lo sé... por eso las quiero.
Luisa! Me imagino lo entusiasmada que estarás con el ipod. Que la disfrutes, limeña!