“iiiii....snif....iiiiiii”. Llanto de mi hermana menor. La antesala de un llanto. Una prepizza de lágrima.
“Shshshshsh!!!!... que empieza
“Callate, che... por qué llorás con la i... no vés que no parece llanto, tarada!... llorá bien, che!”.
Detrás de mi armadura manchega, yo estaba conmovida. Cuando un niño llora con la “i” no es capricho ni dolor. Es angustia, tristeza, melancolía.
Sé muy bien de lo que hablo. Una vez, convencida de que las hormigas se estaban comiendo la madera del gallinero, mi motor home, las exterminé con un poderoso hormiguicida. De pronto, millones de cadáveres junto a su pequeño cargamento de madera sin destino yacían por el piso. Luego supe que aquello eran larvas. Y que las hormigas se estaban mudando con la cría. El gallinero estaba en su ruta. Me sentí Idi Amin. Y entré al sufriente Club de la "i".
El llanto de la "i" . Agonía. Lamento. Letanía. Con todo el dolor de mi alma, dejé a Constance Mackenzie perdida en Peyton Place. Y apagué la tele, lo que era lo mismo que una muerte súbita. “A ver... vení... qué te pasa”. “iiiiiii...snif.... snif...". “Bueno, callate y contame.... ufff”.
Quééééééé?!?!?!?!. Para mí fue suficiente con la primera oración. Como eyectada al espacio exterior, salí a la calle y encontré en mi órbita a mi hermana mayor y el satélite de su novio. Y le conté lo que había detrás del llanto con “i”. Y de pronto éramos dos contra todo y dispuestas a todo. “Habrá que matarlo”, dijo con la boca. “Sangre”, dije con lo ojos. Como ya estaba todo dicho, el novio se fue espantado.
Nunca supe cómo lo hizo, cómo lo encontró primero que nosotras. El caso es que mamá tenía del cuello al exhibicionista, contra la pared de la despensa de la vieja Medina, el mismo tipo que, minutos antes, se había bajado los pantalones delante de una niña de cuatro años. Su hija menor. Lo familiarmente correcto era tranquilizar a mamá. Pero no teníamos vocación para lo correcto. Y mientras mamá lo estrangulaba, nosotras cultivábamos el arte del golpe bajo. Oh, dulce descontrol de la ira!.
Y aparecieron refuerzos. La vieja Medina junto a su bravo perro pekinés lo atacaron por la retaguardia. Cuatro valkirias y un mastín. Desde ese día, dejamos en paz a los bichos canasto de sus rosales. Y, si bien, su tienda estaba lejos de nuestra casa, el papel higiénico y la lavandina se los comprábamos a ella.
Y sucedió lo que tenía que suceder. Llegó la policía y puso las cosas en su lugar. El tipo, al hospital y mamá con la vieja Medina, a la comisaría. Thelma y Louise, sin precipicio. Nosotras, menores de edad, en casa con papá y el pekinés heroico.
“Y ni se les ocurra soltarme porque a ese tipo lo mato.... LO MATO!!”.
“Sra. Drooker, cálmese, ustedes no están detenidas, digame sólo como sucedieron los hechos”.
“El hecho es que lo estaba por estrangular cuando llegaron ustedes...ESO PASÓ...ESO....SI LO VEO LO CORTO EN MIL PEDAZOS así que póngame en el calabozo porque ese infeliz no llega a ver el sol”.
El hijo de la vieja Medina era abogado y puso en orden tanta pasión.
Aunque la que volvió no era mamá. Brunilda fue recibida por nosotras que, a esas alturas, nos sentíamos las hijas de Odín.
El único referente de parentesco, papá. Siempre lejos del desenfreno escandinavo y de Sigfrido.En otra época, estas acciones hubieran merecido una ópera. Nosotras nos merecimos la cárcel.
De todos modos, mi hermana menor dejó de llorar. Una valkiria no llora. Y menos con la "i".

Mi nombre es Marta Drooker. Y nunca miro de frente. Lo mejor pasa por los costados y no quiero perdérmelo. Durante buena parte de mi vida sólo comí papas fritas y helado y no me morí. Escucho voces y veo cosas extrañas. Salvo cuando estoy sola. Nunca me despierto a la misma hora ni en el mismo día. Y trato, en lo posible, de no decir la verdad. Este planeta me cansa por lo que trato de dormir en todo momento. Tengo problemas con los humanos. Ninguno con las vacas. Por eso no me las como. Y, si bien, adoro a mi abuela, a veces la mataría. Tengo un blog para acordarme de que todavía sigo aquí. Aunque no parezca.








mariliendre
9 abr 2007 | 04:30 PM
No puede ser más descriptivo, ni lo de las larvas, ni lo de la "i". Te advierto que yo, que todos los días escribo noticias de sucesos, siento la tentación de inflarme a gritar iiiiiiiiiiiiiiiiiiis
40noches
9 abr 2007 | 07:33 PM
Bien Marta, muy bien!!!. Duro con el malo!!. Y merecía más!. Cierto..llorar con la i es amargo es por algo duro.
Hey, siempre gustandome tu manera de escribir, tiene algo que me encanta, me apasiona..woww!!.
Xhaito!. Buzzes!.
Honey
10 abr 2007 | 12:52 AM
Al final ponemos un monumento a tu madre!
Llorar con la i, es buenísimo...son las rabietas del desconsolado.
Genial como siempre.
Os estoy imaginando en plan teutonas enormes y al hombrecillo pequeño, pequeño...minúsculo, como viajando al país de Gulliver en el que vosotras eráis gigantes.
Besotes fuertes.
charruita
10 abr 2007 | 06:32 AM
ay Martita! te superas en cada post...
mira que tocar un tema de esos con tanta altura, humor, y delicadeza no es facil! a tu blog hay que hacerle un homenaje...
cuando va a aparecer la editorial que publique este blog?????
son ciegos o que????
me sacan de onda las editoriales!
mira que han publicado cada blog choto en formato de libro eh? sobre todo en la Argentina, y no entiendo como no sacan este blog al aire de las librerias!!!!
yaestaellistoquetodolosabe
10 abr 2007 | 02:04 PM
Hola Marta, sé que en estas últimas semanas he tenido tu blog un tanto abandonado, he estado cargadísimo de trabajo y mi tiempo se ha reducido al mínimo.
Después de estos días que me han servido para descansar y desconectar de todo ya he vuelto con más fuerzas, energía y tiempo, así que mis visitas por aquí serán más frecuentes.. ya echaba de menos tus fantásticos relatos.
Te mando un beso.
laurabaires
10 abr 2007 | 02:53 PM
Martita, me quedé tan tildada con el llanto en "i" de las hormigas (soy defensora de insectos "no-lo-mates-Mandalo-con-su-mamá") que deberé hacer un alto para digerir el resto de tu magnífico post.
Llanto desesperado...Llanto de masacre no-hay-nada-que-hacer-chupate-esa-mandarina. Me duele!! Qué horrible!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
Lo lamento por tus hormigas, pero no te condeno al calabozo...
No te condeno porque tus post crecen y crecen a medida que se los lee... Son relatos de cambios profundísimos entre héroes de acero y papel higiénico y sátiros y pequineses y mocos y hombres ausentes y mujeres más que potentes. Mujeres inolvidables multiplicadas por cuatro y la vecina y las amigas...y la tortuga. Y tu madre, siempre tu madre...
Siento un profundo magnetismo hacia el mundo femenino que describís. Es ahondar entre tus fibras más internas y reconocer tus hebras de oro.
Otro aplauso, Martita...Tengo las palmas enrojecidas.
Besos enormes
charruita
10 abr 2007 | 04:16 PM
Marta, necesito un favor, podes enviarme algun titulo de algun libro sobre algo asi como: aprender a escribir guiones, libretos etc? en espanol por supu porque en ingles me tardo mas en leerlo...
mi correo creo que lo tenes pero sino te lo dejo por las dudas,
charruita9904@gmail.com
despues de borrar 150 spam por dias seguro encuentro tu correo! jajaja beso...
Rigoletto
10 abr 2007 | 05:03 PM
Un llanto en "i" es sin dudas una alarma para valkirias. ¿Y quién más iba a responder al llamado que una patota de mujeres Drooker en coalición con la vieja Medina? Conmovedor, valiente, deliciosamente absurdo, como siempre. Dígame, ¿y si mandamos esta historia a la revista "Selecciones"? Me gustaría verla en nota de tapa. Naaa, por suerte nunca le aceptarían su particular genialidad.
Abuela Elenita
10 abr 2007 | 05:13 PM
Nieta querida de mi corazón nibelungo: el hijo de la vieja Medina no era abogado. El estaba detenido en la comisaría por borracho pendenciero. Cuando la escuchó a tu madre amenazando con descuartizamientos, entró en pánico y no hubo fuerza en este mundo que lo convenciera de que el no corría peligro. Todo era un griterío...!
Para evitar amotinamientos, las dejo libres.
diariodeunamitomana
11 abr 2007 | 02:01 PM
mariliendre: pero claro! Aunque no abuses.Cuando un adulto llora con la i dicen que es un inmaduro. Te lo digo por experiencia.
40 noches: gracias! Lo que más me gusta de vos es eso de "woww!!.
Xhaito!. Buzzes!. "... me pone pum para arriba!
Honey: jaja... eso de plan teutonas hubiera sido una imagen perfecta con mi amiga María. Esa sí que era una teutona enorme! Bienvenida. Ya me resigné a no ver la foto de la geysha de 2 metros!
Charru la generosa.... Charru, la exagerada... Charru, mi casi parienta...!
Yelqtls: Mirá, te perdono esta vez. La próxima te juro que te mato. (En mis venas corre sangre materna)
Lauri: Ves? Yo sabía que eras del palo! por eso de "soy defensora de insectos "no-lo-mates-Mandalo-con-su-mamá"). Corrió mucha agua bajo el puente desde entonces. Tanta corrió que las nuevas generaciones de hormigas cuentan con una nueva espada, la mía. Si no querés tener pérdida de masa encefálica, no mates una hormiga delante mío. Ves, Laurita? Las hormigas, como la vida, nos cambia.
Pongo un espejo. Que los aplausos reboten hacia vos.
Charru querida: ya te envié datos. Espero que te sean útiles. Besitos
Rigoletto: "alarma para valkirias".. pero que tipo genial! Ese era el título de este post. Me parece que antes de subir otro, le consulto. Usted es, entre otras cosas, un extraordinario titulero. No tengo ning´n problema con "Selecciones". Acuérdese: "La risa, remedio infalible". yo lo leía debajo de la higuera cuando era chica. Dígame si no sería exquisitamente bizarro!
Abu: no era abogado?!?! borracho?!?!?! Ay, si al final, la mitómana va a terminar siendo mamá.
Vade retro
11 abr 2007 | 02:59 PM
Haciendo retrospección deberías estar infinitamente satisfecha: fuiste fuerte y no te contagiaste de la " i-manía" y, para rematar, ahora eres casi miembro honorífica de "hormigas unidas"...
En suma " un lujazo".
Besos.
marta drooker
11 abr 2007 | 03:11 PM
Vadeee!!! Te vi la nuca! Estoy ajustando el localizador.Lo viste? Gracias por el dato.
Alicia
11 abr 2007 | 05:17 PM
Tu madre mi heroína, me encantó como lo describiste, os imagino y a pesar de lo desagradable de la situación tú lo haces con ese punto de buen humor
petonets
Vade retro
11 abr 2007 | 09:03 PM
Claro que lo viiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii....
Davichof
11 abr 2007 | 09:56 PM
A mi me gustaria llorar con la iii con la ooo, con la uuu...Cada llanto tiene sus notas y cada llanto, valga la redundancia cuesta un llanto aprenderlo, pero siempre he pensado que lo peor es no saber llorar, no poder llorar. Como siempre marta tu texto esta repleto de perlas: El novio satelite, ese llorar con la iiii, la anecdota de las hormigas, pero al final me deja aqui pensando reflexivo, y el chino del ciber me mira curioso, me gustaria explicarle todo esto, con que letra habra llorado el?. Un abrazo muy grande.
marta drooker
12 abr 2007 | 02:50 PM
Alicia: gracias y un abrazo enorme y fuerza con lo que te ha tocado estos días.
Vade: estoy como ipnotizada con el localizador. Fijate que empleo más tiempo mirando de dónde vienen los visitantes que en trabajar. Eso es disfrutar de la vida!
Davichof: en oriente, lloran con ideogramas. Ay, y gracias por darle el abrazo a tu árbol irlandés lleno de sonrisas verticales. Lo que lo convierte en una árbol. Besitos!
Cielo
13 abr 2007 | 05:37 AM
Hola Marta!
Anduve desaparecida un tiempo porque mi computadora murio por unas dias pero pudieron revivirla, claro que me costo pero pues cualquier cosa por recuperarla, estuve a punto de volverme loca sin ella. Es una adiccion, hay algun grupo de ayuda? jaja
Magnifico relato, de veras que me siento una niña pequeña echando a volar mi imaginacion con lo que escribes.
Un abrazo!!!
sol y loquio
13 abr 2007 | 12:34 PM
Qué ,madre heavy la tuya...como casi todas las madres...... mete miedo y ternura... saludos desde argentina... en que ciudad estas vos?
Abuela Elenita
13 abr 2007 | 12:41 PM
Sólo entré por aquí para dejarte la "h" de ipnotizada. Ahora sí me puedo ir a desayunar.
marta drooker
13 abr 2007 | 09:12 PM
sol y loquio: mi madre pertenecía a una generación que ignoraba lo que significaba Heavy. sin embargo fue la generación más heavy hasta hoy. Ufff!
Cielo: totalmente de acuerdo con vos. Yo dono todos mi órganos en vida si es que con algunos de ellos puedo revivir a mi compu. jajaja. Otro abrazo para vos.
Abuela Elenita: Honey te quiere de abuela. Te irías a Madrid una temporadita y me dejarías en paz? Sí? GRACIAAAAS.
La Rosa Roja
15 abr 2007 | 04:54 PM
"Llorar con la i..." nunca se me hubiera ocurrido esa expresión (bueh, tampoco la de "prepizza de lágrimas" :-)
Pero, es cierto, el llanto con la i, el llanto ahogado que no puede parar.....
Besos!
Laale
17 abr 2007 | 03:24 PM
Ay, Martita, cómo no acordarme de ese día! También me acuerdo de otro, pero esta vez lo protagonizaron mamá y el resto de mujeres del barrio. ¿Te acordás? Apareció otro exhibicionista (no el mío... porque ese era mío y yo no lo andaba prestando), y se fueron todas como jauría a hacer la denuncia a la comisaría. Y cuando el policía les pidió una descripción del tipo, ninguna le había mirado la cara... ¿te acordás? Ahí el policía se puso a llorar, pero no con iiiiii, sino con yyyyyyyyy, de la risa!
diariodeunamitomana
18 abr 2007 | 01:00 PM
Saludos, Rosa Roja! Tengo que ir hasta tu casa hoy mismo!
Laale! jajaja.... me acuerdo perfectamente del hombre sin rostro. Qué manga de viejas degeneradas, che!
Abuela Elenita
18 abr 2007 | 01:03 PM
Ay, Laalita querida, nietecita pequeña de mi corazón exhibicionista! Ustedes eran muy chicas pero yo escuché perfectamente la descripción que estas mujeres alzadas hicieron sobre la parte que vieron a dos vecinas que no habían participado del festín. Barrio caliente!
La Rosa Roja
20 abr 2007 | 04:22 AM
Martita!!! muchas gracias por esta respuesta que acabo de leer recién después de mi preocupación por tu ausencia. En mi casita se te extraña y ya estaba preocupada por tu silencio así que tu respuesta me tranquiliza.
Un gran abrazo.
P.D.: Che, cambiando de temas olímpicamente: ¿me parece a mí o tu familia y el barrio eran otrora bastante convulsionados???? Leo algunos comentarios de Laale y me da esa sensación. Denuncias policiales, policias que no entienden nada de reir con iiiiii y rien con yyyyyy, muchachas que no le miran la cara a la cana, en fin...... ¡qué rara tu provincia ! JUAAAAAA :)))))
Otro abrazo!!! (con un calor sofocante de verano por estos lados).
marta drooker
20 abr 2007 | 02:58 PM
Rosa Roja: es que los barrios eran tranquilos hasta que llehaba mi familia. Es la pura verdad. Ah! una aclaración: no eran muchachas que no miraban a la cara al cana. Eran viejas (nuestras viejas) que no le miraron la cara al exhibicionista. Unas viejas alzadas las nuestras. Por aquí está todo bien, salvo mucho laburo. Pasan los años y aún no entiendo si eso es bueno o malo. Besitos, Rosa querida, hoy prometo pasar por tu casa.
miguel
5 jun 2007 | 08:10 PM
Una amiga con la que recièn entramos al mundo de los blogs, escarbando y escarbando llegò acà y me recomendò visitarte.
Muy sorprendido quedé, qué más decirte.
Seguro estaré visitándote seguido. Esta entrada es la primera que leo, por la recomendaciòn y no puedo negarte que me divertí mucho.
Me daré una vuélta por acà
Besos
M.
diariodeunamitomana
11 jun 2007 | 08:29 PM
Nuevamente, gracias y yo voy a visitarte. Un placer que estés aquí.