Vivir al noreste fue siempre peligroso. Ya me lo decía el I Ching. “Evite los amigos del noreste. Acerquete a los del sudoeste”. Pero por entonces, el mundo chino y los puntos cardinales no eran mi fuerte.
El noreste de mi barrio era una zona sin felicidad. Las muertes por accidente automovilístico ocurrían allí. Los adolescentes tenían más acné y menos sueños. Había más jugadores compulsivos y un mayor índice de nacimientos prematuros. Las portulacas no florecían lo suficiente y no había ni una sola abeja. El almacén era más caro que el sureño. Y el dulce de leche era tan líquido que no se podía comer con el dedo. Allí estaba el colegio. El cine, en cambio, en el sur. La tienda de doña Yocutca crecía , norteña, a más no poder y toda su familia atendía a cuatro manos. La de la vieja Medina, en el árido norte, parecía una tienda fantasma, salvo por los bichos canasto que le colgaban a sus rosales, no había un ser vivo alrededor.
“Mirá la pelotuda, má, lo que dice…jajaja… que en el norest…jaj...!” Paf. Y mi hermana mayor quedó mirando al cono sur. Con mamá no se jugaba. No es que le molestara que me dijeran pelotuda. Lo que no toleraba era tener de hija a una. O, como en este caso, tener a dos. Demasiado.
La negra vivía en el noreste y , hasta la muerte de su mamá, María también. Y aunque mi vida atormentada parecía la de una niña del noreste, yo vivía en el pujante sur.
A María, la desgracia (mamá arrollada por bus) la trajo al lado próspero. A la negra, en cambio, la pasión.
“Decime, chinita, (papá detrás de la cortina del comedor) yo veo mal o la negra viene todos los días a la casa de en frente, la de Carol?”. Glup!. Papá enfermo era como un agente de Cipol en la casa de Big Brother. No sé qué más pudo ver Napoleón Solo. Sé que llegó mamá Kuriaki y se fueron a hacer investigaciones detrás de la cortina de hierro, la de la cocina.
Y me fui a poner sobre aviso a la pasión negra. “Negra…! Negra…! Abrime… soy yo…”. “Martiiiii!!! (negra losa radiante)… vení, vení...estamos tomando mate al fondo con Carol…”. Guau. Qué imagen. Se me alborotaron algo más que las hormonas.
“Las presento, Carol, Marta; Marta, Carol… son vecinas, se conocen, no?…”. Pseee!!!. Quién no conocía a la bellísima Carol!. Y yo a los abrazos con la novia de mi asumidísima amiga. “Pero, claro, Martita, cómo estás?”. Afiebrada, querida. Más que mate, tomé líbido pura. Y se me debe haber subido a la cabeza porque empecé a reirme. De puro nervio.
“Che, y si la vamos a buscar a María?”. Tus deseos son órdenes, negra. Y en un segundo yo ya estaba con María , cuyos enormes ojos con efecto sorpresa echarían a rodar en cualquier momento.
“Bueno, Carol, te presento formalmente a mi familia: María y Marta”.
Aún hoy, las palabras de la negra me retumban en los oídos. No me alteró el orden de mis afectos el que la novia de la negra fuese semejante mujer, la que enloquecía a todos los hombres del barrio. Ni tampoco que se dieran los besos que se dieron, entre mate y mate, tapadas por el manto de nerviosas boludeces que decíamos María y yo.
Lo que si alteró el orden de todas las cosas fue aquello de que ÉRAMOS su familia, la familia integradora, no la otra, la del apartheid, la de los lazos de sangre que te estrangulan.
A María le atraía todo lo que destilara maternidad, a mí todo lo que me palmeara la espalda. La negra, fue la más clara, la más jugada. Una sibarita de la pasión.
Y ella, que venía del noreste, con todas las de perder, se convirtió en la reina del suroeste. Indiscutible. Al menos, para nosotras.

Mi nombre es Marta Drooker. Y nunca miro de frente. Lo mejor pasa por los costados y no quiero perdérmelo. Durante buena parte de mi vida sólo comí papas fritas y helado y no me morí. Escucho voces y veo cosas extrañas. Salvo cuando estoy sola. Nunca me despierto a la misma hora ni en el mismo día. Y trato, en lo posible, de no decir la verdad. Este planeta me cansa por lo que trato de dormir en todo momento. Tengo problemas con los humanos. Ninguno con las vacas. Por eso no me las como. Y, si bien, adoro a mi abuela, a veces la mataría. Tengo un blog para acordarme de que todavía sigo aquí. Aunque no parezca.








Judas Iscariote
13 mar 2007 | 04:35 PM
por fin voy a ser el primer comentario ...
ehh... este....
bueno en realidad todavía no lei esta parte, pero seguro que esta buenisima, adelante, bien... ah y feliz día de la mujer porque para mi todos los días son el día de la mujer!
Vade retro
13 mar 2007 | 06:51 PM
Ya me lo decía mi abuela...que nunca bebiera mate...que era afrodisiaco...¿ No sería el mate el libidinoso mi querida Marta?
diariodeunamitomana
13 mar 2007 | 09:32 PM
Judas Iscariote: tengo un amigo Judas Contrataca. Sos vos, Vargas, o es que los Judas me persiguen?
Vade!: verte por acá es como volver a jugar! Y eso para mí es muuuuy importante!. Si, tenés, razón, el mate algo tiene, sin dudas. De todos modos a los 17 años, hasta el gasoil es afrodisíaco. Qué te parece?
Vade retro
13 mar 2007 | 10:48 PM
No cabe dudad de la sapiencia senil...aunque no puedo desconocer que la sabiduría hormonal a veces la supera!!! y con creces !!!
mariliendre
14 mar 2007 | 07:48 AM
Sólo el título del post ya vale todo el blog entero. Y, ay, quién encontrara más "sibaritas de la pasión"...
davichof
14 mar 2007 | 04:12 PM
Marta, contigo me rio y me conmuevo, que lindo cuando la negra os presento con su familia, eso es una familia, personas que se quieren, se respetan se comprenden, se quieren...claro que eso no será nunca una institución, ya lo decía María Schneider cuando Brando la sodomizaba en el Ultimo Tango: "Santa familia, templo de los bueno ciudadanos...", que linda familia la vuestra ¿con 33 años, podeis adoptarme? no supongo gastos de manutención, me gano bien la vida y no como mucho. Un besote y un abrazo muy grande.
laurabaires
14 mar 2007 | 06:08 PM
...la familia integradora, no la otra, la del apartheid, la de los lazos de sangre que te estrangulan....
Me encantó!!!
Son tantos los temas que surgen de este escrito, que no sabría en cuál posarme. La juventud hormonalizada, los contrastes sociales, los vencidos vencedores, la AMISTAD, la bronca materna ante los demonios humanos que emanan de las bocas de sus hijos.... en fin, un abanico super interesante reflejado en cotidianeidades tiernas y cómicas.
Eso es lo que te hace única, Martita: la capacidad de contar lo enorme y sublime con minucias tan pequeñas que a veces resultan absurdas.
Sos un lujo literario y humano!
Rigoletto
14 mar 2007 | 06:38 PM
Marta, ¿no conoce una buena pensión por la zona noreste donde acepten viejos jorobados? Así después me voy a tomar unos mates con la negra, la novia, María y usté. Yo también necesito una familia.
diariodeunamitomana
15 mar 2007 | 02:00 PM
Vade, querida amiga: totalmente de acuerdo. Claro que la supera... y cómo!!!!
Mariliendre: todavía me rebota dentro de la cámara cerebral, el tema de la "elementa", de uno de tus post. Fijate vos lo bien que se adaptan a esta cuestión los versos de Sor Juana "elementos necios que acusáis a la elementa sin razón sabiendo que sois la ocasión de lo mismo que juzgáis...". Genial lo tuyo!
Davichof!! Pero si ya estás adoptado, nene! Y desde hace mucho tiempo! Por mí, podés comerte un elefante por día!. Ya estás en mi corazón, tontito!
Laurita lujosísima: todo lo que viene de vos tiene el saborcito de alguien que es "del palo". Como si hubieras sido una compañera de estudios y una compinche de salidas. Che, terminaremos siendo parientes?
Rigoletto, qué bicho le picó? Cómo cree que lo voy a mandar a una pensión? Qué pensión ni que ocho cuartos?!?! Se viene conmigo y punto. A la negra usted le caería muuuy bien. Ella nos enseñó a vivir en la diversidad y a querernos desde las diferencias. Su joroba, Rigo, uniría aún más a esta familia. Sin dudas!
hombre enamorado
15 mar 2007 | 02:30 PM
Mi querida Mitómana: me parece que nosotros hemos sido vecinos. En mi barrio, también la zona sureste era la más pujante. Yo he tenido dos empresas y las os se fundieron. Se imagina de qué zona era yo, no? jajajaj. esta negra, la pucha que me conmueve
Abuela Elenita
15 mar 2007 | 09:19 PM
Nieta querida de mi corazón tornasolado: Ay, no, no, no! Eso del dulce de leche líquido no es un dato certero, hijita! El mejor dulce de leche era del noreste y lo vendía la bicha canasta vieja Medina. Mirá que olvidarte de ese dato, corazón. Si era el orgullo de los noresteños! Ay, qué harías sin mi memoria de elefante! Qué!!!!
diariodeunamitomana
16 mar 2007 | 12:23 PM
Hombre enamorado: no me diga que usted es el hijo de la vieja Medina!!! Ella tenía un vástago que se fundió dos veces!!! Le aclaro que yo he quebrado más de dos veces y era de la zona sur. Un abrazo fuerte.
Abu: Que qué haría sin tu memoria de elefante? Haría un blog sin tus observaciones. Te parece poco?
La Rosa Roja
17 mar 2007 | 06:03 PM
¡Muy bueno, Marta! Como siempre que leo tus relatos. Divertidos hasta la risa algunos y conmovedores hasta encoger el corazón otros. No sabía esas propiedades del mate y mirá yo que le agrego peperina!! Con razón siempre ando como alucinada :)
Besos!!
marta drooker
19 mar 2007 | 12:30 PM
Uy!!!! RosaRoja: con la peperina te vas a la ionósfera. y todos sabemos que la ionósfera es un camino de ida. Te lo digo yo que vivo en Córdoba y de la peperina sé un montón así, che! un abrazo
charruita
20 mar 2007 | 07:26 PM
jaaaaaaa
Al mes de mi aterrizaje en L.A. entre a una tienda coolde WeHo y un gringo estaba haciendole propaganda a la Yerba Mate. La vendia como afrodisiaco jeje ahora, corroboro que aquel gringo tenia razon! Pero tuve que leer tus sabias palabras en este post jeje Genia Marta! Te leo y no paro de reirme. Quiero tu libro!!!!!
marta drooker
20 mar 2007 | 09:31 PM
Pero te juro, Charruita, te juro que el único libro que tengo es uno de Og Mandino "Cómo ser el mejor vendedor del mundo" que me regaló un amigo cuya empresa quebró. Te lo juro... Y te abrazo fuerte!
La Rosa Roja
22 mar 2007 | 03:21 AM
¡Y me lo decís así! ¡Con ese desparpajo! Y una acá meta peperina sin saber por los caminos a los que conduce ¡Ay Señor! y no hay un alma caritativa que te aconseje :-O Y mirá que tomo todas las mañanas mate con dos cucharaditas de peperina cordobesa!! porque cada vez que viajo traigo. En febrero no conseguí, no visualicé al "peperinero" que me vendía un ramillete por un $1, parece que estaba de vacaciones también. No importa, preparate que vuelvo en abril 11 días! Si no consigo yerbajes mejor no vuelvo. A ver si te ponés las pilas y me vas juntando las hojitas, che!!!!! La vida sin peperina es como un amanecer sin sol :-O
Mil besos.
diariodeunamitomana
22 mar 2007 | 09:13 PM
Rosa Roja: no te preocupés. Comenzaré el acopio de peperina. Yo, para los yuyos, soy una negada así que es muy probable que, aparte de peperina, vayan ortigas, lambertianas, parte de la madreselva del vecino y algún helechito. Bueno, che! Qué querés!. No te quejes... mientras no se desaten fuertes tormentas.... jajajaja. Un abrazo
La Rosa Roja
23 mar 2007 | 03:05 AM
¡Holas! Antes que nada quiero decirte que esta mañana me acordé mucho de vos y tu post. Es porque en la oficina en la que trabajo es muy común que todos los días recibamos cds con fotografías y/o colecciones de mujeres, es lo más normal cada mañana en mi trabajo y vienen de otros países. Esta mañana llegó un sobre con un cd de estos con fotos pero lo abrió mi jefe :( y era una serie con fotos de una negra y de un saque me dijo: ¡tiralo a la basura! nosotros esto no usamos!! Y yo me sonreí y me dijo: "no te rías, yo no trabajo con negras, ya sabés!" Y tiene razón, ya lo se :( Y lo tiré al tacho :( pero allí me acordaba de tu post.
Cambiando el ángulo de la informaciónnnnnnnn, claroooooooooooo, juntame un quichitín de peperina que allá voyyyyyyyy. Tratá de alejarla de ortigas, helechos, avispas y todo otro material innecesario y perjudicial :) La peperina purita, ya te enseñaré!!!! Tormentas, decís ? En Córdoba? "El corazón de mi país". Juaaaaaaaa!!!! Nah, te pareció a vos :-))))))
Un abrazo!!!!! (y juntá peperina en serio :))))