
“Decime... me parece a mí o tu hija anda con un pin de los homosexuales prendido al delantal.”. Papá era así, delataba con opciones. Es decir, él quería saber si lo evidente era real o solamente obvio. “Cuál de las tres?” preguntaba mamá sin exigirle un reconocimiento de su paternidad. “La que ya sabés”. Papá elíptico. Aunque ya se sabía que detrás de esa construcción gramatical estaba yo y mis circunstancias. No era precisamente un pin. Tenía el tamaño de un C.D. y decía entre otras cosas “Todos a la marcha del día del orgullo gay. Asociación de gays y lesbianas”. Para papá, todo lo adherido al pecho, salvo que aleteara era un pin.
Mi mega pin junto a un invaluable helado fue el saldo de un día agitado de mi abuela y sus bullangueras amigas. La consigna era “te llevo conmigo, pero ni una palabra a mamá y a papá”. Pero no me llevó. No porque dudara de mi ostracismo. Sucede que aquella marcha estaría muy vigilada por la policía. Así me dijo. Aunque teniendo en cuenta la nula reacción que la autoridad despertaba en mi abuela no le creí. Por la noche me acercó su culpa de chocolate y crema y una condecoración que, según ella le daban a las nietas que no asistían a las marchas. Fue tan convincente que buena parte de mi vida me negué a asistir a reuniones multitudinarias esperando una medalla. Abuela me reforzó así una de mi fobias clásicas: los espacios abiertos espolvoreados con gente. Y una de mis adicciones más sólidas: el helado. Yo esperaba, siempre esperaba mi terrón de azúcar. Fui buena parte de mi vida un caballo sin recompensa o, lo que es peor, uno de los torturados perros de Pavlov, reproduciendo hasta su muerte los efectos del reflejo condicionado.
El caso es que yo tenía muy en claro que abuela era una de las pocas que festejaba su orgullo. Invitaba a todas sus amigas y bailaban en la calle hasta la detención policial. Un pedazo de conversación privada se cayó detrás de una puerta y escuché “... día gay...”.
Salvé palabras. Rescaté un sentido y con el mega pin en mi delantal entré a la escuela, gladiadora. “Este es el premio para las nietas que no van a la marcha del día gay del orgullo de mi abuela”, les descargué sin esperar el recreo. Sus miradas me hicieron sentir una niña jeroglífica. No fue una mentira.Fue una interpretación. Lo que viene a ser lo mismo.
Lo que quedó en claro es lo que era mi abuela y lo que festejaba.
Sí. Mi abuela era muy pero muy orgullosa.
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Sobre diario de una mitomana
Mi nombre es Marta Drooker. Y nunca miro de frente. Lo mejor pasa por los costados y no quiero perdérmelo. Durante buena parte de mi vida sólo comí papas fritas y helado y no me morí. Escucho voces y veo cosas extrañas. Salvo cuando estoy sola. Nunca me despierto a la misma hora ni en el mismo día. Y trato, en lo posible, de no decir la verdad. Este planeta me cansa por lo que trato de dormir en todo momento. Tengo problemas con los humanos. Ninguno con las vacas. Por eso no me las como. Y, si bien, adoro a mi abuela, a veces la mataría. Tengo un blog para acordarme de que todavía sigo aquí. Aunque no parezca.

soledad
1 jun 2006 | 03:24 PM
Ay, Marta
jajajaja
sólo eso....jajajajaj
me alegró el dia este post
dePableras :. flaco_
2 jun 2006 | 11:52 AM
¿Tu abuela no será la mujer de la blusa verde y pantalones negros, verdad? Jeje... ¡Qué mujer!
Un beso muy grande, Marta.
marta drooker
2 jun 2006 | 02:59 PM
No, Depableras:
mi abuela se acercaba en esa época más a la que tiene pantalones negros cortos y corpiño rosa. Sí.. too much, verdad?
Siempre en el medio de la fiesta!
Sole:
me alegra alegrarte
Rosario
3 jun 2006 | 07:41 PM
Estoy esperando el comentario de la abuela en el que te corrige tus recuerdos y te dice "niña, no, yo no te llevé helado, te llevé una galleta!"
Davichof
5 jun 2006 | 02:51 AM
Ay, si más de una abuela o abuelo hubiera llevado a sus hijos y nietos a algún desfile de este tipo, como quería hacer tu ascendiente, otro gallo nos cantaría o nos hubiera cantado, con tanto perjucio que hay por ahí suelto. No se, la del pantalon negro se ve un poco perdida, ¿No? ¿Sabía donde se había metido?. Que "panzá" reir me he pegado, hija. Un abrazo.
Abuela Elenita
5 jun 2006 | 03:00 PM
Ay, Rosario, qué buena observación.
Es usted adorable pero debo decirle que en donde mi nieta queridísima Martita se equivoca es en los horarios.
Martita, sol de tu abuela, yo no te llevé los regalos por la noche. tu madre jamás me abría la puerta después de las 22 hs. Te llevé el helado y el prendedor a las 9 de la mañana. O clock.!
ay... esa memoria, hijita, esa memoria!
pero yo te quiero así... dispersa!
Besos, hijita y besos a Rosario!
marta drooker
5 jun 2006 | 03:08 PM
Sí, Davichof. Otro hubiera sido el cantar, totalmente. Al menos, mis compañeritas de entonces no me hubieran congelado con la mirada. Aunque pensándolo bien, quién necesita amigas así?
Un abrazo.
Rosario:
la nombraste y apareció!!!
Y yo que pensé que en este post no había observaciones para hacer por parte de abuela!
Y...? Ya ordenaste tu oficina? jajaja
Mathilda Se Confiesa
6 jun 2006 | 05:46 PM
Les hable alguna vez de Dina? Bueno cuando me habiliten mi blog y si Sasha no anda cerca les cuento.
marta drooker
6 jun 2006 | 05:56 PM
Ay Mathilda
yo sabía que tu vida anterior tenía mucho vértigo!
Rosario
6 jun 2006 | 11:46 PM
Un beso para ti también abuelita! que nieta desmemoriada que tenés... pero escribe que da gusto!
Licantropica
9 jun 2006 | 07:43 AM
mitos, blogs..
pride..
puede funcionar... (jejejee)
Besos!
marta drooker
9 jun 2006 | 03:12 PM
Saludos, Licantropica!
Gracias por dejarme tu aullido.
Hoy veré de dejarte el mío en tu blog.
Abrazos!
tijuana makes us happy
11 jun 2006 | 11:01 AM
helloup..
primero que nada te mandamos un saludo de parte de todos lo que integramos tijuana makes us happy*.
te invitamos a pasar a ver nuestro blog, ya que tambien nosotros somos nuevos, y pues quisieramos que nos den algunos temas a desarrollar, o simplemente sus comentarios acerca del blog.
www.lacoctelera.com/grita
sobre.
hasta luego...
clickea, postea, comenta y apoya!!!
srta Honeychurch
11 jun 2006 | 05:12 PM
Me parto con las historias de tu abuela.
La mía me ha dejado parte del refranero español en mi subconsciente. Era un poco de la España Cañí, un poco Lorquiana, pero tenía unas salidas de Sancho Panza que todavía me acompañan. Ahora sin darme cuenta, de repente salen unas cosas de mi boca que me quedo yo misma "ojiplática". Que si se tropieza alguién, a mí me sale "tropezar y no caer adelanta camino", que si alguién se queja de que tiene mucho hambre, me sale eso de "hambre que espera hartura no es hambre ninguna". Y es que las abuelas son únicas. Vivan las abuelas!!!
La Rosa Roja
11 jun 2006 | 09:20 PM
Sí, no debe ser nada fácil encontrarse en medio de la marcha gay con la abuelita. Pero, bueno, no hay mal que por bien no venga así que adelante!
Un beso!
marta drooker
12 jun 2006 | 03:37 PM
jajaja... eso de las salidas de Sancho Panza, me sugiere que tu abuela y la mía hubieran hecho un duo de aquellos, Srta. Honeychurch!
Rosa:
debo reconocer que con una abuela así, todo es más fácil.O no?
gonzalo
14 jun 2006 | 03:46 PM
Dime una cosa, querida mitomana,
tu abuela es de este mundo o se cayó desde un cuento?
De todos modos, pedazo de mujer eh? jjeje
noselodigasanadie
15 jun 2006 | 07:31 PM
uyuyuyyyyy!
Qué historia esta de la abuela orgullosa!!!
Quiero una así, please... .......aunque la mia no esta mal..
yo creo qeu tu abuela es la de la derecha cn los brazos en alto
maju hierba
18 jun 2006 | 12:35 AM
dile a tu abuela que se venga a lima y vamos a la marcha del orgullo juntos
Abuela Elenita
21 jun 2006 | 02:20 PM
Maju, limeña, jazmines en el pelo:
te contesto yo directamente y espero que mi nieta amorosísima no se enoje. Agradezco tu ternura al invitar a esta anciana a la marcha y demás está decirte que es recíproco, hija querida, peruana de mi corazón.
carbet vril
23 jun 2006 | 05:35 PM
Espectacular!!!
me encantan tus historias y la sde tu abulea también...!!!
fulanita
6 jul 2006 | 11:18 PM
jajaja yo también quiero una abuela asi
saludooootes;)
Rolando Lattuca
14 jul 2006 | 10:21 AM
Hoy me puse al día con tu blog, que hacía un buen rato que no entraba... es increíble... increíble ver como no tesepuede dar letra nena, mirá lo que hiciste solo porque te ofrecieron una crema... =)
Bueno chiquita, espero que andes bien de dinero porque ya veo que de salud no.
Un BESOTE
marta drooker
14 jul 2006 | 03:27 PM
Rolando Lattuca
y no sabés de lo que soy capaz cuando me prometen cremas y no cumpLen. NO TENES IDEA, NENE!!! NO TENES NI UNA PALIDA IDEA!!!!!